Una carrera hacia un futuro más caliente

Una carrera hacia un futuro más caliente

El objetivo principal de la Comisión Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático reunidas en 2015 en París (COP21) fue mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1.5 °C con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que ello reduciría considerablemente los riesgos y los efectos del cambio climático.

El Panel Intergubernamental Sobre Cambio Climático (IPCC) ha publicado su evaluación más detallada hasta el momento, en donde ha reunido 234 autores de 66 países en el mundo para llegar a una conclusión inequívoca: la influencia humana ha calentado la atmósfera, el océano y la tierra.

Al año 2021, los seres humanos ya hemos calentado la superficie de la Tierra por encima de 1.0 °C desde la era preindustrial, confirmando que ninguna región en el planeta ha escapado a los impactos de la crisis climática.

Solo este año, las olas de calor ya han cobrado la vida de cientos de personas en Canadá y Estados Unidos, además de las fuertes inundaciones en Asia y Europa.

Este panorama demuestra que con 1.5 °C los peligros aumentarían considerablemente: el número de olas de calor impactaría casi 1.000 millones de personas en el planeta y las sequías afectarían a otros cientos de millones más.

De acuerdo con el informe, es probable que el mundo supere la meta de 1.5 °C en algún momento entre 2021 y 2040.

La reducción de emisiones de CO2 (proveniente principalmente de la quema de combustibles fósiles) no es suficiente, pero es necesario que comiencen a darse de forma fuerte, rápida y sostenida, acompañada de la reducción de emisiones de metano producidas principalmente por la agricultura, en especial por la cría de ganado. En este informe, se evaluó la respuesta climática a cinco escenarios que abarcan el rango de posibles desarrollos futuros.

Dos escenarios con altas emisiones de GEI (gases efecto invernadero) (SSP3-7.0 y SSP5-8.5), que duplican las concentraciones actuales para el año 2100, un escenario que sigue el comportamiento promedio de mediados del siglo XX (SSP2-4.5) y dos escenarios que evalúan la meta de emisiones cero en torno al año 2050 (SSP1-1.9 y SSP1-2.6).

Hay cambios que son irreversibles durante siglos, los efectos sobre el nivel en los océanos y el derretimiento de las capas de hielo, además del desconocimiento de los posibles puntos de inflexión en donde un pequeño cambio podría desencadenar un cambio dramático, como podría ser cambios abruptos en las corrientes marinas y los impactos ecosistémicos globales que esto podría ocasionar.

 

Esta gráfica, basada en la comparación de muestras atmosféricas de núcleos de hielo y mediciones directas más recientes, proporcionan evidencia de que el CO2 atmosférico ha aumentado desde la Revolución Industrial.https://climate.nasa.gov/

Conclusiones

Aunque todo este panorama nos deja una sensación de urgencia, esta década que estamos comenzando es crucial para mantener los objetivos firmes.

El principal valor del reporte no es generar pánico y desolación, sino alentar a los políticos y los líderes empresariales, para que  empiecen a incorporar el cambio climático en sus planes; comenzando por noviembre de 2021, donde 197 países se reunirán en la COP26 en Glasgow, una reunión crucial para determinar cuáles serán las reglas y los detalles que los gobiernos seguirán para limitar el aumento de la temperatura. La responsabilidad es una decisión de conciencia que no debemos dejar de lado.

Para entender más sobre el cambio climático, sus causas y efectos, visita esta página de investigación climática en tiempo real de la NASA:

https://climate.nasa.gov

 

Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía plantaría un árbol

Martin Luther King